lunes, 30 de agosto de 2010

LECTURA: STORY de ROBERT Mc KEE

Les mando el link para el PDF y les pido lean el primer capítulo, el próximo lunes comentamos:
http://www.megaupload.com/?d=CPWK0Y3N

lunes, 23 de agosto de 2010


OTRA MUTACIÓN: EMERGING ADULTHOOD

"Ahora la adolescencia termina, si todo va bien, alrededor de los 30 años." Todos hemos oído afirmaciones de este tipo de parte de padres desesperados con la lenta maduración de sus hijos, un largo y meticuloso artículo en el último número del New York Times Sunday Magazine nos muestra cómo esta intuición ya no es sólo parte del zeitgeist de nuestro inicio de siglo, sino un constructo científico en vías de legitimación.
Como Stanley Hall, el célebre psicólogo que "descubrió" la adolescencia en 1904, Jeffrey Jensen Arnett trabaja en Clark University documentando la aparición psicológico cultural de una nueva etapa psicogenética, lo que ha dado en llamar el "emerging adulthood", un período comprendido entre la adolescencia y la edad adulta. De ahí el título del artículo del New York Times, What is it with twenty somethings?

Mucho más allá de una simple observación, Arnett ha conducido una multitud de estudios y ha publicado una serie de libros muy bien recibidos por la comunidad científica donde argumenta que hay razones para creer que la edad que va de los 20 a los 30 está en vías de convertirse en una nueva categoría. Como la adolescencia, esta categoría tiene ciertos atributos típicos: búsqueda identitaria, inestabilidad, sentimiento de estar en medio y, particularmente, un ambiguo sentido de posibilidades.

Ambiguo porque si bien es fuente de optimismo, es también la razón por la cual tantos emerging adults son incapaces de tomar decisiones y comprometerse. Algunas de las cifras que ofrece el artículo son determinantes, por ejemplo, el US Census Bureau declara que las cinco manifestaciones externas de que se ha entrado en la edad adulta - fin de estudios, domicilio propio, autonomía financiera, matrimonio e hijos - han retrocedido más de cinco años en menos de una generación. Agréguese a esto el contexto socio económico y la reciente evidencia neuro cognitiva según la cual el cerebro sigue desarrollándose durante este período y tendremos poco consuelo para los padres de estos emerging adults, sólo la recomendación de ser pacientes. ¿Y la recomendación para quienes nos ocupamos de marketing?

lunes, 2 de agosto de 2010

Mad Men is Product placement Gold

Con una audiencia record para el inicio de su cuarta temporada el pasado 25 de julio, Mad Men tiene la paradójica capacidad de ser una serie sobre los inicios de ese marketing masivo estilo Madison Avenue que todos conocemos y, al mismo tiempo, un reto, una condena incluso, a las fórmulas del entretenimiento y el marketing de masa.
Creada por Mathew Weiner - Los Soprano - para AMC y distribuida por HBO, la serie opera bajo la premisa de que la calidad en la producción visual, pero ante todo en la narrativa, debería ganarle a los trucos consabidos de otras series.
Ganarle no sólo a la hora de cosechar nominaciones de la crítica y premios, sino a la hora de romper records de audiencia, convertirse en un evento cultural e incluso, cosechar jugosos contratos publicitarios.
De esto último trata la reciente nota de Brandchannel: Mad Men se ha convertido en un paraíso de branding para aquellos que quieren demostrar su pedigree. Heineken, Zippo, Hilton, etc., aparecen indisolublemente unidas a la trama de varios episodios, tan indisolublemente que nadie sabe qué marcas han pagado por aparecer en la serie.
Ese es el quid del Product Placement, quien paga por él no paga por tiempo en pantalla, paga por relevancia narrativa, la esencia de la marca en esta época de mercados saturados y audiencias hastiadas del viejo marketing basado en los impactos y la repetición.