martes, 4 de octubre de 2011

Cómo decidimos
En tanto que experto , Lehrer usa los hallazgos en neurociencias contra la visión arqueológica del cerebro según la cual el cerebro reptil es superado por el límbico y éste por la corteza racional. Contra lo que tienden a suponer buena parte de los estudiosos de mercado, incluyendo Rapaille, nuestras decisiones no son racionales o emocionales; la última y decisiva parte de nuestro desarrollo, la corteza orbital, nos permite mezclar e integrar el input de los diferentes cerebros.
Así, en el primer capítulo nos explica cómo tomamos las decisiones acertadas bajo presión recurriendo a ese sistema. En el segundo, explica muy brevemente, demasiado quizá, las bases neuro químicas en las emisiones de dopamina que rigen este sistema de predicciones y gratificaciones express. En el tercero revela cómo nuestro "cableado"puede engañarnos y, a partir del cuarto, empieza a cumplir con la promesa del subtítulo: cómo tomar mejores decisiones aprovechando las fortalezas y debilidades de ese "cableado".
En lo que toca a este tercer punto, el autor lo ilustra con un focus group y sugiere la mejor forma de usar la información de los estudios de mercado para tomar decisiones más inteligentes.
¿Seguimos esas sugerencias? ¿Podemos mejorar nuestras políticas de interpretación y recomendación?

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